Por Ignacio Marín (@ij_marin)
Les pido que corran a buscar el vídeo. Quedarán tan perplejos como yo. El género es difícil de definir, se mueve entre la distopía y la ciencia ficción. La estética, inquietante, con unos monigotes deshumanizados y grises representando a los vallecanos. El vídeo se proyectó durante la presentación de ‘Vallecas Abierto’, el plan con el que el Ayuntamiento entierra definitivamente, tanto su promesa de desmantelar el ‘scalextric’, como el acuerdo alcanzado en 2021 por el pleno para estudiar su demolición. Entierra todo menos el maldito ‘scalextric’, vaya.
Pero hablemos del vídeo, que se habrán quedado con la curiosidad. Sirvió para mostrar las ocurrencias que han tenido para compensar que no van a tumbar el ‘scalextric’. Básicamente, poner unos setos y unos banquitos debajo del puente (los monigotes parecían contentos) y ampliar las aceras (no me quedó claro cómo lo harán). Todo este despropósito costará cerca de 12 millones de euros (entiendo que el coste del vídeo está incluido) que, ya que no tiran el monstruo de hormigón, lo podrían haber empleado en otras cosas más útiles y no en parches pensados para las elecciones del año que viene.
La guinda al insulto fue la propia presentación del plan, una puesta en escena con el ‘videíto’ de marras de fondo y la presencia de los concejales de los distritos de Puente de Vallecas y Retiro. Entiendo que la de Retiro compensó el disgusto de bajar hasta nuestro barrio, asegurándose de que el muro de hormigón continuará aquí para siempre.
Los vecinos andan cabreados y con razón. Organizaciones como la Coordinadora de Asociaciones Vecinales de Puente de Vallecas o la FRAVM han calificado el plan de «tomadura de pelo», «parche» o «lavado de cara verde». Además de incumplir acuerdos y promesas, ha ignorado las propuestas vecinales y, lo que es lo peor de todo, la M-30 seguirá circulando sin ninguna medida que impida la terrible contaminación acústica y ambiental.
Cuando terminó la presentación del plan, recogieron toda esa puesta en escena y se marcharon con la esperanza de no volver por aquí en mucho tiempo. Al igual, por cierto, que hizo Vox cuando «alquiló» la Plaza Vieja para hacer su ‘performance’ hace algunas semanas. Pero volverán para la campaña electoral, no lo duden. Porque nos ven como a los monigotes del vídeo, seres grises, aborregados, silenciados, que permiten que les tomen el pelo en sus propias calles. No les demos ese placer. Vallecas no se lo merece.
Nos ven como seres grises, aborregados, silenciados, que permiten que les tomen el pelo en sus propias calles. No les demos ese placer. Vallecas no se lo merece.








