El ataque de Trump y Netanyahu a Irán, con independencia de la duración de la guerra, ya ha marcado un antes y un después en la situación mundial. Probablemente el conflicto no se extienda geográficamente más allá. Pero sus consecuencias económicas se están viendo ya en una gran parte del mundo y en breve se harán muy evidentes en el día a día de millones de habitantes. Toda esta situación se puede entender como uno de los últimos síntomas del fracaso de este sistema, principalmente el de occidente. Este es el contexto mayor del que no se puede librar ningún habitante del planeta.
El reto al que nos enfrentamos es descomunal y a la vez es simple y sencillo a la hora de actuar. El desafío es mundial y la acción ha de ser muy local, cada vez más local. Hemos de imaginar y realizar acciones con una dirección muy precisa que en su concepción considere la escalabilidad, es decir, hacerla crecer, ya sea geográficamente, en número de participantes, … Estamos en condiciones de que acciones ejemplares o efectos demostración puedan llegar a muchos lugares del mundo y sirvan para inspirar a millones de personas.
En Vallecas será imprescindible sintetizar y proyectar tanto buen hacer acumulado durante tantas decenas de años en tantas iniciativas, muchas de ellas vigentes. Hagamos nuestro ese reto. Es nuestra responsabilidad. Tenemos historia probada de sobra de que hemos hecho grandes cosas para dar respuesta a nuestras necesidades más cercanas y urgentes. Comprendamos que el reto no es resolver las necesidades de cada uno y de nuestro barrio.
Hoy el reto es direccionar esta locura de mundo a la que nos está llevando la ineptitud e hipocresía de los grandes dirigentes. Y eso solo se puede hacer desde la creciente movilización acompañada de una organización muy ágil y enriquecedora en cada barrio y ojalá sincronizada en todo el mundo.
Es imprescindible que toda acción pública de reclamo termine con un compromiso personal para hacer que la siguiente acción sea más potente, creativa y con más gente.
Por nuestro lado, queremos compartir con todos los vallecanos la potente «trenza» con la que nos encontramos en estos tres próximos meses: el 15 aniversario del 15M, del que Vallecas y este periódico se nutrieron mucho; de nuevo estaremos en la Feria del Libro de Vallecas durante buena parte del mes de mayo; y, por último, la preparación de la 4ª Marcha Mundial por La Paz y la Noviolencia en Mi Ciudad, que será del 21 de septiembre al 4 de octubre.








