Por I. M.
No es solo una carrera, es tradición, esfuerzo, compañerismo y amor por la naturaleza. Así definen desde el Club Deportivo El Árbol, organizador de la prueba, la Carrera del Árbol, que celebrará su cuadragésima edición el domingo 7 de junio. Las inscripciones, tanto de la modalidad atlética de 5 kilómetros, como de la marcha por la salud y por la inclusión que llegará a su 22.ª edición, y de las carreras infantiles se abrirán el 23 de marzo y los interesados e interesadas en participar podrán formalizar su inscripción hasta el 22 de mayo. La primera de ellas partirá a las 10:30 horas desde la confluencia de la avenida de Buenos Aires con Arroyo del Olivar, mientras que la marcha lo hará una hora antes. Por su parte, los más pequeños de la familia comenzarán a correr a eso de las 11:30 horas en el circuito habilitado en el interior del polideportivo de Palomeras (calle del Tranvía de Arganda, 4).
«La carrera cumple 40 años reuniendo a generaciones que han corrido, animado y vivido cada edición con la misma ilusión. 40 años demostrando que el deporte también une, inspira y deja huella. El domingo 7 de junio, vuelve una cita que ya forma parte de nuestra historia. Ponte las zapatillas, siente el latido de la salida y sé parte de un aniversario inolvidable», dice el Club El Árbol en su página web.

Carácter no competitivo
Esta carrera no competitiva, que forma parte del circuito de la Unión de Carreras de Barrio (UCB), tiene como principal objetivo aunar el deporte y la ecología, de forma que todos los participantes que llegan a la meta situada en el polideportivo de Palomeras son obsequiados con un plantón de árbol al que se anima a cuidar como una bonita recompensa por el esfuerzo realizado. En un principio, este evento deportivo comenzó llamándose «Popular Baden Powell». Posteriormente, se modificó su denominación a «Carrera del Árbol» y se comenzó a realizar el primer domingo del mes de junio para hacerlo coincidir con la celebración del Día del Medio Ambiente. También se cambió la filosofía de la carrera para dejar de ser competitiva y celebrarse como una fiesta familiar en la que pudieran participar personas de todas las edades.








