Por Juan Rodríguez
Ni el hijo de Eto’o, ni el recuperado para la causa (eso dicen, habrá que creer) RDT, ni el otro, ni el de la moto. Con Pathé Ciss y el revivido Pedro Díaz, este Rayo se sobra y se basta para perforar las metas rivales. Dos golitos en momentos puntuales (uno recién comenzado el choque; el otro, al poco de comenzar la segunda parte) para ‘vacunar’ a un Alavés que debe estar arrepintiéndose de haber despedido en diciembre (y de mala manera, me permito decir) a Luis García Plaza, y es que el Chacho Caudet no ha reactivado al conjunto vitoriano. El Rayo, por su parte, no tiene por qué detenerse en estas cuitas, lo suyo es ganar, sumar de tres en tres, y allanar cada vez más su camino, que no es otro que Europa.
Como decíamos, empezó golpeando el Rayo (golpeando dos veces, por lo tanto, dichos tan asentados como este tienen que ser ciertos a la fuerza) con un tempranero gol de Pathé Ciss. Las crónicas reflejarán que fue de cabeza, porque eso se escribe antes que “remate a medio camino entre la testa y el hombro izquierdo que ayudó a que el balón trazara un recorrido en descenso sostenido más propio de pelota de bádminton que de balón de fútbol”. Es igual la mayor o menor pureza del remate, lo que pesa es que entre. Y entró.
Es extraordinario cómo Íñigo le está sacando goles a una plantilla en los lugares más insospechados. Un día Pathé Ciss, otro día Nteka, otro un zurriagazo de Unai López… todos suman para paliar la falta de un delantero centro referencia y el equipo sigue funcionando como si tal cosa, verdaderamente brillante.
Volviendo al partido en sí, lo que siguió tras el 0-1 no fue coser y cantar para La Franja. Más bien fue “coser y Batalla”. Porque tenemos que mencionar una vez a San Augusto Batalla, portero, héroe y salvador, todo en uno, como uno de los hombres clave en la victoria, puesto que detuvo un penalti en el minuto 11. Pep Chavarría llega tarde, traba a Tenaglia, hombre al suelo y penalti. Pero hete aquí (E.T. here) que a Joan Jordán le dan ganas de subir a los Cielos y, en vez de empatar el partido, lo que quiere es empatar al partido y que se hable de cómo se la clavó de penalti a lo Panenka a uno de los porteros de LaLiga. Bueno, pues ‘nasti de plasti’. Al recientemente fichado Batalla le pareció una malísima idea lo de celebrar que el Rayo haya comprado su pase con un penalti que le entrara manso por el centro de la portería, así que lo paró, claro.
El Alavés siguió intentándolo y decidió interpretar el penalti marrado como ese torpe intento del chiquillo enamorado de su compañero de clase que, para establecer un mínimo contacto con el objeto de su afecto, va y le pide los apuntes, de cualquier materia, literalmente la que sea (¡hasta de educación física!). El intento suele acabar en desastre, como solo puede serlo una acción marcada por los nervios y la imperiosa necesidad de agradar. Es por esto que el Alavés quiso seguir adelante, quitándose el traje de adolescente y mostrando uno de tipo mucho más hecho y seguro de sí mismo. Se fue para arriba con todo y casi logra el empate en sendos intentos de Kike García y Guridi, pero nada de nada.
Fue Pedro Díaz, ya en la segunda mitad, el que quiso demostrar a los chicos del Alavés cómo se hace esto del gol: control, amague, regate, tiro esquinado y pa’dentro. Tuvo la acción del reintegrado jugador rayista tal calidad, precisión y su puntito de fantasía, que, si os dicen que el gol lo metió Pedri, os lo creeríais. Fue también digno el gol de Antonín Panenka, el célebro medio checo que se hizo famoso por su penalti tan imitado, pero que también hilaba el fútbol con maestría y arte, como Pedro Díaz, quien le echó el cierre al partido. La victoria ya estaba en la buchaca y Europa, ese continente tan lindo, a tiro de piedra.
El próximo partido del Rayo es en casa el viernes 4 de abril a las 21 horas contra el Espanyol.
Podéis escuchar el podcast Dame Rayo, con mis impresiones del partido, así como un repaso a la actualidad e historia del Rayo Vallecano, pinchando aquí
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El ranking:
El héroe del partido: Pedro Díaz, que firmó uno de lo mejores goles del Rayo Vallecano en lo que va de campaña, un portento de técnica y ejecución. El auténtico fichaje del mercado de invierno.
El villano: Todos aquellos que han repetido como un mantra eso de “hasta que matemáticamente no consigamos la permanencia” y similares, ¡basta ya de esta mentira!
El datito: Tercer penalti parado por Batalla esta temporada, tras detenerle dos al Leganés (tuvieron que repetirlo— a ver si el portero este del Rayo es realmente tan bueno, ah, pues mira, sí)
La pregunta: ¿Será posible retener a Íñigo Pérez la temporada que viene? ¡La clasificación europea sería un buen argumento!
Declaraciones:
Íñigo Pérez: «Con 40 puntos estamos muy, muy cerca del primer objetivo. Plenos de ilusión para poder tomarnos cada partido como una final, sobre todo desde el enfoque emocional. En la primera parte nos adelantamos a balón parado, pero no estuvimos bien. En el descanso lo hablamos, corregimos y mejoramos. Hay que seguir igual. A seguir ilusionados».
Batalla: «Muy contento por quedarme en este club y por poder ayudar al equipo. Lo importante es ganar. Era un partido de seis puntos para nosotros. Llegamos a los 40. El equipo compite muy bien. Hay que seguir por esta senda, a seguir trabajando».