El Vallecas Rugby Unión femenino, campeón de Liga

Un momento de la celebración del título conseguido por el VRU

Vallecas VA habla con dos de sus jugadoras, Sara Rodríguez ‘Sorbi’ y María Polo

Por Luis Miramón

El pasado mes de mayo nos trajo una gran alegría. El Vallecas Rugby Unión (VRU) femenino se proclamó campeón invicto de la Liga de Segunda División madrileña senior, un momento para felicitar a estas mujeres, cuya mayoría llegó al equipo con la inquietud de lo desconocido y descubriendo casi por primera vez la belleza de este deporte. Ahora pasean con orgullo el nombre de Vallecas por todo Madrid y más allá. Vallecas VA ha tenido la oportunidad de conversar con Sara Rodríguez ‘Sorbi’ una de las capitanas del equipo. Es Flanker y le toca empujar a la melée desde atrás y tratar de recuperar balones. También con María Polo, que juega de medio melé o de apertura y dirige el juego a la salida de la melé o del mol. María ha sido este año la directora deportiva del club, y quiere dejarlo, pero sería una pena.

Pregunta: ¿Cómo os sentís siendo campeonas?

Polo: Ha sido un orgullo porque el equipo ha empezado desde cero, hemos luchado mucho hasta llegar aquí y nos lo merecíamos, nos merecíamos este pequeño empujón.

Sorbi: Yo me siento emocionada y cada vez que pienso que hemos ganado la Liga, me viene la lagrimilla de emoción a los ojos. Porque como decía Polo son muchos años, bueno no tantos, de trabajo muy duro, de derrota tras derrota, algún año nada más que derrotas, y hemos seguido trabajando. No nos hemos rendido nunca, hemos seguido adelante, lo hemos peleado, de repente campeonas de Liga. Cuando estás en ese proceso de trabajo y de esfuerzo y ves derrota, derrota y derrota, cuesta mucho visualizar que algún día va a llegar el resultado y vernos campeonas después de tiempos tan duros y de tanto esfuerzo pues es súper emocionante. Yo me he emocionado una barbaridad, ha sido increíble.

P: Este año ha sido muy difícil, ha costado arrancar, la pandemia y otra serie de cosas

R: Polo- Hasta octubre no pudimos empezar a entrenar, al principio sólo en grupos de seis y siempre con mascarilla. Si alguna daba positivo, nos teníamos que aislar todas. Y fue duro ir a entrenar con un grupo de cinco, no poder entrenar rugby como tal y hacerlo como por fases. La federación madrileña nos dio unas pautas. En la fase 1 sólo podíamos tocar balón con nuestras compañeras y el contacto no llegó como hasta mes y medio después. Luego ya, poquito a poco, fuimos haciendo grupitos más grandes, según lo que decía Sanidad, así podíamos hacer los entrenamientos.

R: Sorbi– He de decir que a pesar de que los entrenamientos oficiales empezaron en octubre, tenemos un equipo de motivadas, ¡enorme! Y durante toda la pandemia estuvieron haciendo entrenamientos on-line en su casa, increíbles, físicos, superduros y luego cada una aportaba algo, una hacía yoga, otras hacían cursos de bici…

R: Polo– Uno de nuestros patrocinadores que se dedica a eso, ohmygood, hacía también algún entrenamiento on-line. Los entrenadores también han trabajado duro con nosotras

R: Sorbi– Y cuando se empezó a salir hacíamos entrenamientos de correr en los parques o donde fuera, o sea que hemos estado con muchas ganas de rugby.

P: Y luego no saber cuándo ibais a empezar a competir

R: Sorbi– Empezamos con algunos amistosos en enero.

R: Polo– Antes de empezar con amistosos no sabíamos siquiera si sacábamos equipo. Este año fue duro también por eso, ni siquiera teníamos fichas suficientes. No sabíamos si pagar el seguro, porque no sabíamos si íbamos a jugar o no. El seguro de rugby no es tampoco para estar pagando y no jugar. Entonces fue un poco caótico al principio. Yo supongo que les pasaría a todos los equipos. Al final conseguimos sacar fichas suficientes y nos tiramos a la piscina, nos federamos, jugamos lo que podamos y ya está. Teníamos tantas ganas, que al final daba un poco igual, y se sacó equipo.

Sara Rodríguez ‘Sorbi’, a la izquierda, y María Polo, posan tras la entrevista con Vallecas VA

P: Además, este ha sido el año del desembarco en Vallecas. ¿tener campo propio y jugar en el barrio, se nota?

R: Sorbi– Se nota que el equipo ha abierto muchos frentes para echar raíces bien en el barrio. A través de las redes sociales se ha llegado un montón a la gente a través de la comisión social y se ha participado en los proyectos y temas sociales sociales en las que se ha podido: en Somos Tribu, en las fiestas de La Karmela, con escuelas de educación especial… Bueno pues ahí está echando raíces también el equipo. También tiene otro frente abierto que hasta la Covid era de forma semanal y ahora se ha retomado. Se iba a colegios del barrio a la hora de la educación física y se les daba un cursillo de rugby y se les buscaba ahí quien tenía ganas de apuntarse. Luego la comisión de marketing hace unas cosas que se venden muy bien, muy chulas. El tema de contactar con patrocinadores puramente del barrio al final ayuda a echar esas raíces y a ir desperdigando esas semillas por el barrio.

Desembarcar, se desembarcó hace unos años, se ha estado trabajando duro para que por fin se diga ¡Hay rugby en Vallecas! (las dos) Lo que decíamos, se ha notado no solo en cuanto que hay más jugadoras y jugadores. La apertura del campo en el barrio ha sido clave. Ha sido una pelea larguísima desde el anterior presidente hasta ahora, con la nueva presidenta, con todo el equipo haciendo presión. Ha sido un punto clave para ese desembarco en el barrio, porque es muy bonito ver vecinas y vecinos que, sin jugarlo, y sin haber visto rugby en su vida, han visto el ambiente, cogen su silla, se bajan y se ven el partido. Por eso tener el campo, creo que es clave para ese desembarco que comentas.

R: Polo– Aparte también creo que para los comercios del barrio también es bueno. Atraemos gente que al final pueda luego comprar en la zona.

P: Sobre todo, cuando podáis entrenar en el campo y abrir la escuela

R: Sorbi. Esa es la siguiente batalla. Vamos batalla por batalla, poco a poco. Vamos lento, porque vamos lejos. Ha sido dura y larga, larga. Yo recuerdo ir a la Junta, nada más entrar en el equipo, a que nos llegara el turno para preguntar que cuándo abrían Los Arbolitos.

R: Polo. Y este año no ha sido nada fácil, tenemos que pedir el campo con 10 días hábiles. Aun así, este año hemos podido jugar, pero ha sido muy difícil. Pero de aquí en adelante, el año que viene, esperemos que vaya mejor.

P: ¿Qué sentís al defender la camiseta del Vallecas Rugby Unión?

R: Polo– Para mí es alegría, felicidad, orgullo, no puedo expresarlo con palabras. Es familia. pues eso, muy emocionante llevar el rojo y el negro. Este equipo no es solamente jugar al rugby, es una familia, se ha luchado desde el principio y hemos hecho equipo desde abajo.

R: Sorbi. Orgullo, como dice Polo, sobre todo, y lo que es importante decir es que nos ha cambiado la vida el rugby, y que es una pasada no haber hecho un deporte de equipo y llegar a este equipo, los valores que te inculca y el ambiente que se crea, la familia que te empieza a rodear, pues es una cosa muy bonita. Luego, orgullo de defenderla deportivamente, porque se nos ha ninguneado mucho en la Liga. Los clubes de Madrid en general, son además clubes de barrios con mayor poder adquisitivo y con más tradición de rugby, más antiguos, pues que cada vez que vamos dicen ¡Bah, nos toca contra Vallecas, ná es un equipo fácil, ná a estos les ganamos! Estos acaban de empezar, no tienen un duro, no tienen campo, no tienen ná, son cuatro matadas, de un barrio pobre… Entonces llevar esta camiseta para mí significa el trabajo, sobre todo trabajo y esfuerzo, y llevarla incluso aún perdiendo me parece un orgullo porque pocos clubes trabajan desde abajo como trabaja el Vallecas. Le da la oportunidad a todos los jugadores y jugadoras de participar en temas de gestión y deportivos. Además, es de los pocos clubes, no sé si quizá el único, que dentro de sus valores y sus estandartes lleva el feminismo por bandera y eso para mí como mujer y como jugadora de un deporte considerado tradicionalmente masculino es importantísimo. No puedo estar más orgullosa, la verdad, de llevar el rojo y el negro.

P: ¿Cómo llegasteis al equipo?

R: Polo- Bueno, yo empecé a jugar al rugby con mi compañera de piso y de carrera que jugaba en Las Águilas de Toledo. Me convenció un día de bajar a entrenar y me gustó mucho. Mi primer contacto fue placando un saco. Y desde entonces no fallé. Me tuve que mudar a Madrid, a Vallecas, por temas de trabajo, y lo primero que hice fue buscar un equipo de rugby. Dio la casualidad de que el VRU era un equipo nuevo, que se estaba formando y a mí me venía muy bien y lo que hice fue contactar por redes sociales. Me llamaron y desde entonces no he fallado un solo día.

R: Sorbi– Pasé un tiempo en Francia y allí ya me empecé a aficionar. Luego un compañero de piso que es del País Vasco me fue aficionando a verlo en la tele. Ya en el barrio y en un bar, vi una cuartilla en rojo y negro que ponía ‘Apúntate al rugby’ y que además había equipo femenino. Llamé y dije que me gustaría probar, pero que era mayor y nunca había jugado. A todo el mundo le daba igual si eras mayor, si eras joven, si habías jugado, si no habías jugado y fue superfácil. La verdad es que la gente se esforzó un montón por ayudar y por acogerme.

P: Bueno, pues nos queda el futuro, ¿cómo lo veis, con la escuela, con los niños que se incorporen?

R: Polo– Hay mucho trabajo por hacer. Puede ser largo, pero a la vez bonito. Para mí es primordial que la escuela crezca más, que cada vez haya más niños y niñas que jueguen a este deporte para tener esa cantera que luego suba a senior y tirar hacia delante y poquito a poco irnos metiendo más la cabeza en ligas superiores.

R: Sorbi– Creo que va a ser bonito y que ya hemos abierto la puerta de haber ganado una vez y ahora vamos a querer ganar más. Y si no, por lo menos seguir pasándonoslo igual de bien y seguir. Pero por mucho que crezcamos, manteniendo los valores y ese espíritu de familia que es lo más importante, más que ganar. Porque muchos clubes ganan, ganan muchas ligas y luego desaparecen, se separan, se dividen. Para mí, el futuro del Vallecas si se puede ganar, pues genial para adelante, porque ganar mola un montón. Pero para mí lo más importante que el equipo siga ahí, que no desaparezca y siga creciendo, poco a poco que tampoco tenemos prisa. Si no la hemos tenido nunca, no la vamos a tener ahora.

R: Polo– Y darles valores a los niños y enseñarles sobre todo que en el rugby hay respeto, y en el Vallecas es lo principal

Seguimos hablando de muchas cosas, sobre todo de valores. Otro día con una cerveza hablaremos de estrategias y tácticas, pero me quedo con el final de Polo: enseñar respeto por las demás y por una misma. Así es como 36 mujeres distintas forman un gran equipo, con espíritu campeón, que trabaja con humildad en el barrio de Vallecas.

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