Por Adriana Sarriés y Grupo Local de Amnistía Internacional
El jueves 15 de octubre a las 11 de la mañana tuvo lugar la presentación de una exposición de fotografía promovida por Amnistía Internacional Vallecas, previo concurso de fotos, con un tema en el que se repara poco: vejez y derechos humanos. Hay discriminación por razón de edad. El llamado «edadismo» se está practicando.
La presentación se hizo en la Biblioteca Miguel Hernández (avenida de Rafael Alberti, 36). Su personal nos acogió amablemente y allí está para que podáis visitarla. Previamente, habíamos ido al Centro de Servicios Sociales de Personas Mayores en la calle de Gerardo Diego, casi pegado a la biblioteca. Su directora nos recibió encantada, lo difundió en el centro y ese día se presentaron un buen número de usuarias con el coordinador del programa soledad no deseada. Además de este grupo acudieron personas del Proyecto Atiempo y otras cuantas interesadas. Fue muy gratificante.
En la presentación se dijeron cosas como estas: «La exposición no son únicamente imágenes sobre la vejez. Nos invita a mirar de otra manera una etapa de la vida que con demasiada frecuencia permanece invisible. Cuando hablamos de derechos humanos nos centramos en la infancia y los adultos, rara vez nos referimos a las personas mayores. Cumplir años no hace que tengamos menos derechos. Somos igualmente titulares de todos ellos. Desde Amnistía queremos cambiar la mirada».
A la presentación le siguió un diálogo muy animado en el que se pudo descubrir, por las personas participantes, que la discriminación es real y demasiado frecuente. Expresaron que se percibe en muchas situaciones y circunstancias, pero donde más ocurre es en los aspectos tecnológicos. Internet es una herramienta compleja y las instituciones municipales o de la Comunidad de Madrid, la Seguridad Social, los bancos y un largo etc. no facilitan en absoluto a las personas mayores los trámites que la vida normal requiere. Dijeron con insistencia: «Dependemos cada vez más de hijos y nietos. No somos tontos, pero se nos hace difícil y a veces aprendemos, pero se nos olvida. No nos ayudan».

El acto terminó animando a reclamar, protestar y luchar unidos. La sociedad puede y debe tratarnos adecuadamente, deben mejorarse y aumentar recursos sociales y sanitarios. Centros como el de la calle de Gerardo Diego tienen en el conjunto de sus aulas y actividades listas de espera interminables: ¿cómo es posible? ¿Por qué oficinas bancarias y no bancarias carecen de personal para facilitar a las personas mayores determinadas operaciones?
Amnistía Internacional está abierta a apoyar a las personas mayores y sus derechos.







