Por Isa Mendi
La saturación de terrazas en pocos metros, la venta de alcohol fuera de horario en establecimientos y el ruido y la suciedad generados por estas dos actividades hacen cada vez más difícil la convivencia entre estos negocios y el descanso de los vecinos de la calle de Sierra del Cadí, en Puente de Vallecas. Una de las residentes se ha puesto en contacto con Vallecas VA para denunciar una situación de degradación que considera insostenible especialmente los fines de semana y días de partidos de liga, y que le genera mucha ansiedad. «Ponen pantallas y altavoces fuera, y se incumple sistemáticamente la normativa», lamenta.
Al respecto, explica que los horarios y aforos concedidos por el Ayuntamiento no tienen en cuenta que esta es una zona residencial y que, pese a haber solicitado expresamente la aplicación de medidas de Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE), el Consistorio sigue omitiendo las quejas y otorgando licencias sin evaluar el impacto en el descanso vecinal. «Se está descuidando la salud pública. Conozco a unos chicos que están desesperados», añade.
Por otro lado, esta vecina advierte que los denominados locales de «conveniencia» incumplen de forma sistemática la prohibición de vender alcohol a partir de las 22 horas en todo el distrito. «Esto convierte nuestras aceras en puntos de botellón improvisado y concentraciones incívicas a cualquier hora de la noche. A esto hay que sumarle que están incumpliendo varias leyes y normativas que tienen que ver con la publicidad de alcohol, la proximidad a colegios, etc.», señala.
De igual modo, incide en que pese a las llamadas recurrentes a la Policía Municipal (092) y las instancias presentadas ante la Junta Municipal de distrito, «la situación no mejora y los vecinos seguimos sin poder descansar ni ejercer nuestro derecho a la tranquilidad en nuestras propias casas. La situación es realmente insoportable, pues afecta a nuestra salud». «Lo que vivimos en nuestra calle no es un caso aislado, sino el reflejo de un problema sistémico que se extiende por todo Puente de Vallecas: la proliferación descontrolada de tiendas de conveniencia que venden alcohol de forma ilegal durante las 24 horas y locales a los que se les consiente instalar terrazas, vender alcohol a saldo y ensuciar nuestras aceras sin ningún control», añade.
Con respecto a este último punto, advierte que se genera una acumulación de grasa y desperdicios en la vía pública. «El Ayuntamiento se niega a limpiar estas aceras alegando que son “soportales privativos”, creando una contradicción sangrante: el municipio cobra las licencias y autoriza la actividad comercial en ese suelo, pero se desentiende de su limpieza e higiene elemental», critica.
Por último, ante la falta de una solución institucional a esta problemática, elevó su queja al Defensor del Pueblo, que sugirió al Ayuntamiento que aprobara un plan de inspecciones programadas y sin previo aviso para atender las denuncias de los vecinos. «La solución es el control absoluto de las tiendas y la responsabilidad es de la Comunidad y del Ayuntamiento. Lo veo claro. La policía sí multa, otros no, pero estas sanciones no llegan como tienen que llegar al no haber agilidad en la gestión», apostilla esta vallecana.
Estudios municipales
Con respecto a su petición de declaración de ZPAE del entorno de Sierra del Cadí, el consistorio contestó a esta vecina, a través de una carta a la que ha tenido acceso este periódico, que los estudios realizados en 2018 y en 2024 concluyen que la principal fuente sonora era el tráfico rodado y que el ruido asociado a las actividades de ocio presentaba afecciones puntuales y localizadas en el entorno inmediato de determinados establecimientos, sin que ello constituya un problema generalizado ni homogéneo.
El pasado mes de agosto, Policía Municipal multó a algunos locales de Sierra del Cadí por venta de alcohol fuera de horario, retiró en dos ocasiones altavoces e hizo varias propuestas de sanciones por tenencia de sustancias estupefacientes y por venta ambulante.







