Nueva marcha por el derecho a la vivienda en Cañada Real

Alrededor de 300 personas se manifestaron por las calles de Rivas-Vaciamadrid el domingo 14 de junio

La pancarta que abrió la manifestación. Foto: J. Arguedas

Por Redacción

Alrededor de 300 vecinos y vecinas de Cañada Real se manifestaron el 14 de junio, bajo el lema ‘¡Contra el acoso, los derribos y la destrucción de un barrio!’, para defender la antigua vía pecuaria frente a los derribos, el acoso, el abandono y la destrucción de sus casas y su comunidad que, según denunciaron, están llevando a cabo las administraciones madrileñas. Estos residentes aseguraron que no se puede seguir condenando a miles de personas a la incertidumbre, al miedo y a la exclusión.

La marcha partió del colegio Mario Benedetti a las 11 de la mañana y finalizó en el ayuntamiento ripense con la lectura de un manifiesto que a continuación se reproduce.

“La violación de derechos humanos en materia de vivienda que, desde hace más de 40 años, sufren los habitantes de un barrio peculiar, la Cañada Real Galiana, que crece de norte a sur desde la N2 a Getafe a lo largo de 14,5 km atravesando los municipios de Coslada, Rivas-Vaciamadrid y Madrid, se intensifica cada día.

Tras décadas de abandono de las administraciones sin dotar de servicios a miles de personas, el 2 de octubre de 2020 se produjo un salto cualitativo al cortar de forma premeditada el fluido eléctrico a todo el Sector 6 (el 50% de la población) y a parte del sector 5. Con la excusa de plantaciones de marihuana que aumentan el consumo de luz, Naturgy (empresa distribuidora del fluido eléctrico) instaló, de acuerdo con el Gobierno de la Comunidad de Madrid, unos limitadores que dejaron sin luz a más de 4.000 personas, la mitad de ellos menores de edad.

Esta decisión del Gobierno del PP buscaba crear condiciones insoportables para los vecinos y facilitar la salida “voluntaria” de sus casas mediante una oferta injusta e ilegal de un supuesto “realojo” que, realmente, es un desalojo forzoso. El propósito común para esta y otras formas de acoso es la expulsión de los vecinos actuales por la especulación inmobiliaria con la construcción de 100.000 viviendas en el sureste de Madrid que, desde hace años, han llegado a las puertas de la Cañada Real. A pesar de todo, la mayoría de vecinos y vecinas resiste en sus viviendas y no admiten el acoso.

La respuesta de la población afectada se expresa en movilizaciones, denuncias judiciales por derribos ilegales e incumplimiento del marco legal vigente en la Cañada: Constitución Española de 1978, Ley 2/2011 de desafectación de la Cañada Real; Acuerdo Marco para la aplicación de dicha ley; y Pacto Regional para la Cañada Real de 2017, que contiene un acuerdo parlamentario de los partidos de la Comunidad de Madrid.

Un momento de la protesta vecinal. Foto: J. Arguedas

Los Tribunales han dado la razón a numerosos vecinos que han denunciado a la administración. Nuevos colectivos se han movilizado solidariamente y la causa de los vecinos de Cañada Real ha llegado a amplios sectores de la población. Sin embargo, la luz no se restablece y las coacciones de la administración aumentan en clara rebeldía con los dictámenes del Defensor del Pueblo y numerosas instituciones internacionales de derechos humanos.

La impunidad de estos delitos estimula a los especuladores y sus políticos a sueldo. En las últimas semanas, el Ayuntamiento de Rivas ha atacado varias parcelas del Sector 4, incumpliendo normas legales y el respeto a la inviolabilidad del domicilio. Entre otros ataques, se ha informado de: a) destrucción del pasillo escolar construido por el presidente de la Asociación de Vecinos Barrio Unido del Sector 4 (reconstruido parcialmente con pico y pala por los vecinos); b) derribo parcial de la parcela colindante al colegio Mario Benedetti en presencia del alumnado que asiste aterrado a la destrucción de los muros, los lamentos de las personas y la presencia intimidatoria de fuerza policial armada; c) derribo de media vivienda en el sector 4 donde una madre de familia con una discapacidad visual severa fue amenazada y maltratada por funcionarios del Comisionado del Ayuntamiento de Rivas para la Cañada Real.

En los últimos años hemos hecho mucho, pero no lo suficiente. Para frenar esta violación mayúscula de los derechos humanos, restablecer el principio de legalidad y acabar con la arbitrariedad de los poderes públicos hace falta aumentar nuestra fuerza difundiendo nuestras razones, denunciando todos los atropellos e ilegalidades protagonizados por instituciones, aumentando la participación vecinal y consiguiendo una movilización verdadera de los partidos democráticos.

Necesitamos:

  • La unidad de todos los sectores de Cañada Real en defensa del derecho a la vivienda y la resistencia a las coacciones para expulsarnos del barrio.
  • La elaboración de denuncias legales individuales y colectivas.
  • El apoyo real de los partidos de izquierda contra la farsa de los realojos basados en la coacción, la división de los vecinos y la prevaricación de las instituciones.

Alto a:

  • Especulación inmobiliaria.
  • Coacciones.
  • Desalojos forzosos.
  • Derribos y vertidos ilegales.

En defensa de:

  • Luz, Contratos y Mesa de Seguimiento.
  • Respeto y Dignidad.
  • La Cañada Se Queda”.

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