Por Plataforma de Vallecas por la Escuela Pública
Lo vivimos en primera persona, como madres y profesoras. Lo comentamos con frecuencia en nuestras reuniones: «las zonas que rodean mi centro están bastante sucias, llenas de excrementos de perros», «en mi cole a 8 de enero no hay calefacción», «me he llevado un termómetro a la clase y hay 29 grados a las nueve de la mañana», «no sé por qué mis hijos no se pueden quedar a comer en el instituto. Cuánto echo de menos el comedor escolar de primaria», «varios compañeros de la clase de mi hija no se quedan a comer, porque les han denegado la beca», «estamos organizando el principio de curso y he tenido que pedir ayuda a familiares para colgar pizarras, montar los muebles y los materiales de la clase», «el conserje está de baja y, como no mandan a nadie, las puertas las abre y controla el equipo directivo.», «los techos de la segunda planta están llenos de goteras y llevan así varios meses», «la fontanería deja mucho que desear y los edificios son demasiado viejos», «las profes estamos desbordadas: es complicado atender a la diversidad del alumnado con una ratio tan elevada»…
Curiosamente en nuestra asamblea de principio de curso también salió esta problemática. Parecía que solo eran apreciaciones personales, de una minoría, pero resulta que nos dio por preguntar y estaba ocurriendo en la mayoría del distrito. Este ha sido el resultado. Respondieron 21 centros al cuestionario. De ellos 17 eran de Puente de Vallecas, y 4 de Villa. De Puente, 6 eran institutos, 10 colegios públicos y el otro era un CEPA. Preguntamos por varios aspectos: limpieza, mantenimiento, obras e instalaciones, climatización de los edificios, condiciones de los patios de recreo y entornos que rodean a los centros.
La respuesta al cuestionario reveló una insatisfacción generalizada con la limpieza y el mantenimiento. El 76% opina que la calidad de las obras no es la adecuada, y, además, el tiempo de espera para el inicio de las mismas es irrazonable, el 100% de los centros. La falta de climatización de los edificios y los patios para el calor también es llamativa, con un 95% y 100%, respectivamente, indicando su desacuerdo. Por otro lado, la suciedad y la falta de seguridad en el entorno de los centros es un problema extendido, con un 100% quejándose de la falta de limpieza y un 43% de los problemas de seguridad y acondicionamiento.
Siempre se nos dice que el Ayuntamiento tiene muy pocas competencias sobre educación. Por consiguiente, las que tiene deberían estar resueltas, pero esto no parece que sea así.
Las actividades deportivas para la infancia y juventud vallecanas dejan mucho que desear. Como ejemplo, las extraescolares del curso pasado, que terminaron dos meses antes de tiempo. Todas las propuestas lanzadas desde la mesa de Políticas Sociales del Consejo de Proximidad del distrito resultaron desfavorables. Por ejemplo: tres veces se propuso un programa de patios escolares abiertos y tres veces fue rechazado, la última vez por falta de presupuesto. El programa de natación escolar tampoco fue contemplado.
Dejación de funciones
Y en lo que respecta a la Comunidad de Madrid, que sí que tiene las competencias en educación, la situación parece demasiado evidente en su dejación de funciones, ya sea por el nefasto sistema de adjudicación de becas del comedor, por la ausencia de comedores en secundaria, por el mantenimiento y limpieza de los institutos, por la escasez de recursos en la atención a la diversidad o por las elevadas ratios en las aulas.
Nuestra infancia y juventud merecen unas condiciones dignas para su educación y creemos que es muy necesario movilizar a la comunidad educativa vallecana para exigir a la Consejería y al Ayuntamiento que se tomen medidas para solucionar estos despropósitos.








