Carta a los Reyes Magos

Por Amelia Amezcua, enfermera Familiar y Comunitaria del CS Campo de la Paloma

Queridos Reyes Magos:

Sabemos a ciencia cierta que este 2026 habéis estado muy ocupados intentando traer a niñas y niños sus regalos deseados y merecidos. Pero no solo eso. Y es que también tendréis muchas peticiones de población no tan joven que pone en vuestras manos deseos y retos más globales y colectivos de los que en el 2025 quizá os hayáis olvidado. Entre ellos, la paz mundial, la bajada de precios de la comida y productos de primera necesidad, y el acceso a una vivienda, a un empleo decente y a espacios para hacer deporte, para el ocio y para la cultura. También tener tiempo para paseos, para vivir momentos en compañía, para sentirme una persona válida y querida…

Queremos pensar que quizá con las prisas, y con tanto por hacer en estas fechas (porque os pasa como a nosotras, las enfermeras, que es una época de mucho trabajo), leísteis rápido las cartas manuscritas del 2025 de «gente mayor» y no entendisteis la letra bien cuando ponía aquello de «gozar de una buena salud». Pero también puede ser que asociarais estos deseos solo a no ser diagnosticados de una enfermedad, a no sufrir un accidente o lesión, y a no tener que ser operados ni hospitalizados.

Pero, como enfermeras y enfermeros comunitarios, tenemos que deciros, altezas reales, que los otros grandes deseos anteriormente descritos en esta carta, que también habitan en los corazones humanos en estos tiempos, son determinantes (nunca mejor dicho) para gozar de una buena salud. Es más, sin un espacio donde habitar, descansar, amanecer con un buen desayuno, poder ducharse con agua caliente y poder dormir en sábanas limpias no hay vida saludable posible. Si 8 o 10 horas de mi día tengo que realizar una actividad que me agota, que me satura física y emocionalmente, a cambio de un salario con el que no puedo adquirir todo lo necesario para alimentarme bien y cuidarme, tampoco gozaré de buena salud. Si además mi familia o yo somos personas invisibles, aisladas o marginadas, por nuestro aspecto poco aseado, por nuestro estilo de vida diferente o porque hemos tenido que huir de la pobreza y la guerra, estaremos en clara desventaja para no enfermar, porque no podremos desarrollar capacidad alguna para saber y poder cuidarnos y disfrutar de la vida.

Vida social y cultural

Quizá en tiempos de desinformación, de fakes news y de algoritmos, sus majestades han obviado que, para tener una vida plena y saludable, es necesario, además de todo esto, participar en la vida social y cultural también.

Lo cierto es que, entre tanto ruido informativo, reels y videos de TikTok, entendemos que algo así ha debido de pasar, y por eso en este 2025 muchos de los deseos escritos en esas cartas a los Reyes Magos no se han hecho realidad en Vallecas.

Las enfermeras comunitarias os escribimos esta carta y nos ponemos a vuestra disposición. Aunque sabemos que el acceso a la salud no es un regalo, sino un derecho humano fundamental de nuestra población, pero aprovechamos todas las oportunidades para seguir impulsando la salud universal.

Atentamente, las enfermeras comunitarias de Vallecas.
P.D.: que el Rayo gane la liga tampoco estaría mal. Para compensar los olvidos del 2025.

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