Por Araceli Domínguez
La comunidad educativa del Gredos San Diego (GSD) se prepara para un cambio de paradigma de cara al curso que comenzará el próximo mes de septiembre, al situar la salud mental y el impacto de la digitalización en el centro de su proyecto educativo. Su principal apuesta es ‘Thinking Kids’, una iniciativa desarrollada junto al neuropsicólogo y divulgador Álvaro Bilbao. Este programa estará formado por cuatro cuadernos impresos que se utilizarán desde los cursos de 6º de Primaria a los de 3º de ESO durante las tutorías y actividades transversales, implicando tanto al profesorado, esencialmente a los tutores, como a las familias. El proyecto fue presentado a los medios de comunicación el pasado 2 de julio en GSD Las Rozas, con la presencia del propio Álvaro Bilbao y Gustavo Pita, director de Educación de GSD Cooperativa.
Lejos de plantearse como un manual de autoayuda, esta iniciativa se apoya en la neurociencia y la metacognición para que los alumnos comprendan cómo funciona su cerebro y puedan aprender estrategias de autorregulación. Los materiales abordarán cuestiones como la higiene del sueño, la gestión del estrés y la ansiedad, las relaciones sociales y la resiliencia, entendida como la capacidad de pedir ayuda ante situaciones de riesgo o malestar emocional. “Cuando un niño o un adolescente no se siente seguro o está viviendo situaciones de estrés, su capacidad de aprendizaje se desploma. El cerebro entra en modo supervivencia y se apagan los centros de aprendizaje”, explica el neuropsicólogo.

Uno de los elementos más llamativos del programa es su apuesta por el papel en plena expansión de la inteligencia artificial. Los impulsores de esta nueva propuesta defienden que la escritura manual favorece el aprendizaje, activa procesos cerebrales distintos a los digitales y facilita una mejor transferencia de los conocimientos a la vida cotidiana.
Menos pantallas
Frente al consumo acelerado de contenidos en redes sociales, ‘Thinking Kids’ propone reducir el tiempo de pantalla y reforzar la conexión humana dentro del aula. El objetivo es fomentar el debate, la reflexión y el autoconocimiento, aprovechando la relación entre docentes y alumnado como eje del proceso educativo.
Silvia Navas, directora de Comunicación y Marketing de GSD, destaca que el proyecto involucra también a las familias y al profesorado, que contarán con herramientas y pautas comunes para abordar los retos emocionales de los jóvenes.

Con esta apuesta, la cooperativa busca demostrar que el éxito de un proyecto educativo no depende únicamente de su rentabilidad económica, sino de su capacidad para ofrecer respuestas eficaces a desafíos como la salud mental, la presión social y los efectos de la hiperconectividad en las nuevas generaciones.
La entidad que ha pasado de 18 socios fundadores a una red de cerca de 1.240 profesionales, gestiona 10 centros educativos en Madrid, uno privado en Costa Rica y otro en África. Con un modelo basado en la economía social y una rentabilidad cercana al 2%, prioriza el impacto pedagógico frente al beneficio económico. En este contexto impulsa la evolución de CREA-T, su proyecto de logopedia, psicología y pedagogía, hacia un programa preventivo de alcance universal.








