Por alumnos de 4º ESO de Diversificación Curricular del IES Madrid Sur
Los alumnos de 4º ESO de Diversificación Curricular del instituto Madrid Sur quieren hablar en este artículo acerca de algunas de las cosas que les preocupan sobre su futuro, ya que cuando terminen este curso tendrán que tomar decisiones muy importantes.
¿Lo que me gusta o lo que me da dinero? (Wanda, Mariandreilys y Álex V.)
«A veces nos ponemos a pensar si es mejor estudiar y trabajar en lo que nos gusta o en lo que nos da dinero, y la verdad es que es una decisión muy difícil. Trabajar en lo que nos gusta es más cómodo, ya que tienes más ánimo, más interés y haces mejor las cosas, con ganas y motivación. Cuando haces algo que te gusta, se nota en tu actitud. Pero el dinero también es importante, ya que puedes cumplir metas como tener casa y coche, y viajar. Esta decisión depende de cada tipo de persona y de lo que considere más importante para su futuro. Nosotros preferimos hacer lo que nos gusta, pero sin dejar de lado la importancia del dinero. Lo mejor sería encontrar algo que nos aporte las dos cosas, ya que podríamos ser felices y tener el futuro asegurado».
¿Qué pasa si lo que elijo no me gusta? (Lucía y Luis)
«Esta es una de las preguntas que se hace mucha gente joven. ¿Estaríamos perdiendo el tiempo si elegimos algo que no nos gusta por estudiar algo por obligación, presión social o familiar? Nos genera una frustración increíble dar materias que no nos gustan, pensar que todo es tiempo perdido y que podrías haber invertido en otra opción. Aunque quizás eso no sea tan malo, porque después puedes volver a empezar en algo que sí te gusta. Siempre hay luz al final del camino. Nos contaron diferentes historias de personas que no les gustaba lo que elegían y casi todas utilizaban esa frase para animarse. Esta es una de las mayores preocupaciones que tenemos, ya que aún no hemos elegido qué estudiar de mayores y algunos pensamos que perder un año es lo peor del mundo».
Perder un año (Tatiana y Álex R.)
«Nosotros pensamos que perder un año no es malo, pero te hace dudar de ti mismo y, a nivel familiar y social, no está bien visto. A veces te preguntas: ¿y si soy un inútil? ¿y si soy tonto? o ¿de verdad valió la pena perder el año? Y eso vuelve a tu cabeza cada día. Esto te puede afectar emocionalmente y, si los padres te regañan o castigan en vez de apoyarte y motivarte para que no te rindas, eso provoca inseguridades y lastima mucho a esa persona. Sin embargo, también te puede motivar a estudiar y hacerlo mejor el siguiente año. Si, por ejemplo, repites, porque te quedan pocas asignaturas y eres una persona que lucha hasta que lo consigue, el siguiente año vas a sacar mejores notas y eso te motiva. Sientes que todo va bien y te pones contento. Y esa felicidad hace que sigas estudiando y que vayas a por todas. Nunca te rindas, sigue adelante».
El apoyo en casa (Ailin, Andrea y Manuel)
«El apoyo en casa puede influir mucho, tanto en nuestros estudios, como en las decisiones que tomaremos sobre nuestro futuro. Cuando vas a estudiar y te ayudan, te están demostrando que les importa lo que haces, que se preocupan por ti, y eso nos anima, nos hace sentir importantes y nos da seguridad. Pero cuando en casa hay problemas, estrés y discusiones, nos cuesta más concentrarnos, memorizar y nuestras notas empeoran. A la hora de decidir qué queremos estudiar, también es importante que nos apoyen. Si, por ejemplo, queremos estudiar ingeniería y no tenemos apoyo en casa, nos sentiríamos solas, desmotivadas y que no valemos la pena. Sin su ánimo sería difícil mantenernos emocionadas por aprender y eso podría hacer que nuestras notas bajen y, tal vez, incluso renunciar a nuestro sueño de ser ingenieras. Mi experiencia siendo gitano es que no tenemos apoyo, ya que en casa no se nos da un hábito de estudio. Por ejemplo, no nos dicen «ponte a estudiar», «haz los deberes» o «tienes que sacarte tus estudios». Dentro del instituto sentimos que tenemos un trato distinto de los profesores y estudiantes. Además, sentimos acoso de los propios gitanos, ya que por el simple hecho de estudiar te miran raro, incluso te dicen cosas, y eso dificulta más estudiar para los gitanos. Los estudiantes necesitamos tener apoyo familiar y social, para nosotros es muy importante».
La situación económica en España (Izan, Marcos y Sheila)
«La economía en España va muy mal, ya que se trabajan muchas horas, se cobra muy poco y los precios son muy altos. Los sueldos se mantienen iguales o suben muy poco comparados con los precios de la luz, el gas, la gasolina y los alimentos. Nuestro miedo es no tener dinero para comprar las cosas fundamentales para vivir, como la comida, la vivienda, pagar los recibos, etc. También nos preocupa mucho finalizar nuestros estudios de FP y no poder trabajar de lo que hemos estudiado. Hemos leído que el porcentaje de paro en jóvenes es el más alto de Europa, igual que el de la pobreza infantil. Por eso, cuando nos ponemos a pensar en el futuro, en formar una familia y en los gastos que eso conlleva, sentimos mucha preocupación e incertidumbre».








