Por Red Viva
HOGAR SÍ trabaja cada día para que ninguna persona tenga que vivir en la calle. En Villa de Vallecas desarrolla varios programas y participa en Red Viva para favorecer la conexión comunitaria de las personas a las que acompaña en su proceso para salir de la situación de sinhogarismo.
Su trabajo no se limita a la intervención directa. También analiza las causas profundas que hacen que esta realidad persista. Elabora estudios, propuestas y recomendaciones que contribuyen a mejorar las políticas públicas, y colabora con administraciones comprometidas con transformar la forma en la que tradicionalmente se ha abordado el sinhogarismo.
Recientemente esta entidad ha publicado el documento ‘El sinhogarismo cero comienza con más vivienda’, donde defiende algo que considera fundamental: el sinhogarismo no es inevitable. A su juicio, tiene solución y, además, supone una vulneración de derechos que se debe corregir. Para lograrlo, apuntan a que la vivienda debe estar en el centro de la respuesta, acompañada siempre de los apoyos personalizados que cada persona necesita para reconstruir su proyecto de vida.
En el informe se explica que, en un contexto donde los precios del alquiler aumentan, falta vivienda asequible y se producen desahucios, se suele ver el sinhogarismo como la cara más extrema de la crisis habitacional. Sin embargo, propone una mirada distinta: la crisis de vivienda sería «el ojo del huracán», mientras que el sinhogarismo refleja fallos sistémicos más profundos. Asegura, además, que no se trata solo de falta de vivienda. También influyen la pobreza, la falta de protección social, las dificultades en salud mental, la discriminación y las respuestas institucionales que han priorizado la urgencia por encima de los derechos.
Otra de las conclusiones de este trabajo es que el sinhogarismo debe tener un espacio propio dentro de las políticas públicas. «Solo reconociendo su especificidad podemos diseñar soluciones ajustadas a las personas que lo viven, evitando que su problemática se diluya en estrategias más generales que no alcanzan a atender todas sus necesidades», apuntan desde HOGAR SÍ.
Intervenciones especializadas
Por otro lado, aseguran que contar con este enfoque diferenciado permite desarrollar intervenciones especializadas, estables y centradas en la persona. Además, facilita acceder a financiación específica orientada al impacto social, necesaria para sostener modelos eficaces como Housing First o la vivienda con apoyos.
«Disponer de un marco propio también nos ayuda a establecer una hoja de ruta clara hacia la erradicación del sinhogarismo, con objetivos concretos, recursos adecuados y mecanismos que garanticen avances reales y sostenidos», añaden.
En definitiva, sus responsables están convencidos de que no se podrá transformar el sistema si se sigue tratando el sinhogarismo como un mero efecto secundario de la crisis de vivienda. Para ellos es imprescindible reconocerlo como un fenómeno estructural que exige una respuesta integral, continuada y basada en los derechos humanos.
Se puede consultar el informe completo en la web https://hogarsi.org/sinhogarismo-cero/








