Por Redacción
Aficionados del Rayo Vallecano se manifestarán el sábado 5 de septiembre a partir de las 16:45 horas, desde la Asamblea de Madrid hasta el Estadio de Vallecas, para reclamar unas condiciones «dignas» para su estadio y pedir la salida del presidente del club, Raúl Martín Presa, bajo el lema ‘El Rayo es de Vallekas o no será’. La movilización, convocada por la Plataforma ADRV, coincidirá con la disputa del encuentro de la cuarta jornada de LaLiga EA Sports entre el Rayo Vallecano y el Racing de Santander, fijado para las 18.30 horas, que tendrá como escenario el Estadio de Butarque de Leganés.
«Defender nuestro estadio, luchar para que tenga unas condiciones dignas. Que se marche la persona que ha estado jugando durante años con nosotros y que sigue maltratando a nuestro equipo», apunta este colectivo a través de ‘X’.
Por su parte, la Federación de Peñas del Rayo Vallecano hace un llamamiento a los seguidores para que muestren su descontento con la gestión de la entidad. «Es el momento de manifestar todo ese hartazgo y demostrar que queremos recuperar nuestro Rayo», explican. En este sentido, reivindica recuperar un club «fiel a sus valores de respeto al aficionado, a la cantera y al femenino» y cierra su llamamiento con la consigna ‘El Rayismo unido vencerá’.
Asamblea el 30 de agosto
La mencionada Plataforma ADRV celebró la II Asamblea rayista el 30 de agosto en el Parque Juan José García Espartero, situado en la calle de Arroyo del Olivar. “Vallekas sigue siendo el centro de todo. El traslado a Butarque continúa y todo apunta a que el Espanyol también se jugará allí. Y aunque volvamos, las obras todavía tendrán recorrido. Volver no significa que el problema haya terminado. Hay algo que podemos hacer desde ya: reclamar”, asegura la Peña Rayista Offtopic 1924 en su cuenta de X, con respecto al contenido de esta reunión.
Este colectivo explica que en el caso de que el Rayo juegue como local fuera de Vallekas, “los abonados deberán reclamar antes de cada partido”. “La reclamación hay que repetirla cada vez, actualizando fecha y rival”, apuntan.
De igual modo, explican que en lo jurídico se sigue trabajando para defender a los abonados. “Se estudia una posible acción colectiva y se está contactando con distintos despachos. La cantidad que se maneja ronda los 30 euros por persona”, señalan.
Por otro lado, en la asamblea también se habló de la plantilla. “Lo que ocurre afecta al estadio, a los abonados y a la relación del Rayo con su barrio. Por eso se reclama a los jugadores una posición más visible y un mayor acompañamiento a la afición. Esto no va solo de dónde se juega un partido. Va del Rayo, de Vallekas y de defender el vínculo entre nuestro club y su barrio”, concluye esta peña.
En el exilio
El Rayo tuvo que jugar el pasado 20 de agosto su encuentro ante el Deportivo Alavés en el Estadio Ontime Butarque, en Leganés. El conjunto franjirrojo solicitó a LaLiga el aplazamiento después de que la Comunidad de Madrid rechazara levantar la suspensión cautelar de la concesión, pero la patronal desestimó la petición al entender que no concurría una causa reglamentaria de fuerza mayor que impidiera disputar el encuentro.
El conflicto en torno al estadio se inició a finales de julio, cuando la Comunidad de Madrid dictó una orden para iniciar la extinción de la concesión del Estadio de Vallecas al Rayo y acordó, como medida cautelar, su suspensión inmediata después de que una auditoría detectara «graves» deficiencias de seguridad, salubridad y mantenimiento.
El informe apuntó a problemas relacionados con la protección contra incendios, las instalaciones eléctricas, las condiciones higiénico-sanitarias y el mantenimiento general del recinto. El Gobierno regional justificó la suspensión cautelar en la necesidad de recuperar el control efectivo de las instalaciones y realizar las comprobaciones y actuaciones necesarias.
Un día después de anunciar la medida, la Comunidad denunció al Rayo ante la Policía Nacional después de que técnicos y operarios enviados por el Ejecutivo autonómico no pudieran acceder al estadio para comenzar las intervenciones urgentes. El personal volvió a intentarlo al día siguiente, de nuevo sin éxito.
Finalmente, tras una reunión entre el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco, y Martín Presa, los técnicos regionales pudieron finalmente acceder a las instalaciones para realizar las comprobaciones correspondientes.
El Rayo trató posteriormente de conseguir el levantamiento de la suspensión cautelar para poder comenzar la temporada en su campo, pero el Ejecutivo autonómico mantuvo la medida, lo que acabó llevando al equipo a disputar ante el Alavés su primer encuentro como local en Butarque.
Desde entonces, la Consejería mantiene actualmente que el Rayo no podrá volver a jugar en Vallecas hasta que una nueva auditoría certifique que el recinto es «100% seguro».








