Por Yeray Díaz
Vallecas VA ha visitado a los vecinos de la Avenida de Rafael Alberti y a residentes de varios edificios de la calle de Aragoneses para que cuenten la problemática que existe con algunos pasos de peatones y la alta velocidad a la que transitan los vehículos, que no solo ha causado un fallecimiento a la altura del número 51 de dicha avenida, sino también problemas de seguridad vial en otros cruces peatonales a lo largo de la vía.
Francisco García, un vecino de la zona, cuenta a este periódico que el concejal de Puente de Vallecas, Ángel Niño, ante las insistentes quejas de la ciudadanía, les ha comunicado que el semáforo está aprobado para su instalación con cargo a los próximos presupuestos municipales. Este residente afirma que han aportado «muchas quejas» y que, sobre esta casuística, antes de esta confirmación por parte del edil, «no les hacían ni caso». Otro de los residentes no duda en asegurar con descontento que «siempre son largas, y largas, y largas».
Pese a que ya parece que tienen una solución entre sus manos, para algunos no es suficiente. «El semáforo vale, pero, ¿y el badén qué?», se quejan otros de los ciudadanos.
El vecindario está cansado de la espera, de tanta insistencia y con mucho descontento, sobre todo por la irresponsabilidad de los conductores al transitar por la vía. Vallecas VA, en primera persona, visualizó cómo algunos circulan a gran velocidad causando riesgos extremos.
Un comerciante de un pequeño negocio de la zona alega que «habrá cinco o más fallecidos», en el trayecto de la Avenida de Rafael Alberti que continúa con la calle de Villalobos en sentido descendente y hacia Avenida de la Albufera en el ascendente. Desde el número 51 hacia la Albufera se han producido muertes en otros cruces, donde han colocado flores en las señales de tráfico en homenaje a las personas que han perdido la vida a causa de los atropellos que han acontecido.
Evitar más desgracias
Uno de los testimonios lanza una denuncia por los sucesos ocurridos que han provocado el fallecimiento en algunos casos y, en otros, atropellos que no han tenido un desenlace tan funesto. «No tiene que ocurrir una desgracia para arreglar esto», considera.
Otros recuerdan que un joven perdió la vida porque «un conductor ignoró la señal de ceder el paso a la altura del número 43 y colisionó contra la moto de la víctima». Además, añaden que, en el centro de Samur Social, cerca de la calle de Aragoneses, «chocó un coche contra la valla y los peatones se tuvieron que arrinconar».
La conversación con los vecinos culmina en un ambiente de inseguridad y temor cuando se aproxima la ocasión de atravesar la calzada por alguno de estos cruces. Tras el anuncio que les ha hecho el concejal esperan que la solución se efectúe con prontitud.








