Por Adrián Robledo
Los niños de Vallecas pusieron de manifiesto su creatividad participando en distintos talleres repartidos en casetas a lo largo de la calle de Payaso Fofó. Las manualidades y los teatrillos amenizaron el ambiente festivo vivido el pasado 13 de junio, que pudieron vivir vecinos de todas las edades, desde los más pequeños hasta los más mayores. La temática central giró en torno a la defensa de la paz y al rechazo de las guerras que, en pleno siglo XXI, siguen librándose en el mundo.
Los valores pacifistas fueron inculcados a los niños del barrio a través de diversas actividades. De la mano de Save the Children, elaboraron chapas con símbolos relacionados con la paz, mientras que, junto a la Asociación Cultural San Pablo, diseñaron tarjetas con mensajes reivindicativos a favor de la convivencia pacífica.
Humor y teatrillos
Los espectáculos también se hicieron un hueco entre las diferentes actividades programadas a lo largo de la mañana. El Desván de Vallecas organizó una representación protagonizada por varios payasos que realizaron un truco de magia con una campanilla y repasaron algunas operaciones matemáticas interactuando con los más pequeños. «Te llena de alegría ver a tus hijos relacionándose con otros niños del barrio y haciendo nuevos amigos», afirmaron unos padres que acudieron al evento con sus hijos de siete y cinco años.
El Centro de Salud Ángela Uriarte también estuvo presente con un teatrillo de marionetas que atrajo la atención de los niños. La historia representada trató sobre un niño al que le dolía mucho la barriga. Al contárselo a una amiga, esta le explicó que su malestar se debía a que había comido demasiadas chucherías.
A su vez, el SAMUR acompañó a los más pequeños en este día tan especial y les enseñó a reaccionar adecuadamente ante diferentes situaciones de emergencia. Los niños practicaron con maniquíes distintas técnicas de reanimación, una formación de gran importancia que podría resultarles muy útil si algún día tienen que ayudar a una persona en una situación delicada.

Por su parte, la Asociación Socioeducativa Barró preparó una batalla de jeringas de agua para que los niños pudieran sobrellevar las sofocantes temperaturas. Incluso hubo espacio para traer la playa a Vallecas: la asociación Primera Prevención instaló un arenero con palmeras hinchables que simuló un entorno playero, donde los más pequeños disfrutaron jugando con palas y cubos.
La 37.ª edición del Día Infantil y Juvenil de Vallecas resultó un verdadero éxito, como reflejaron las sonrisas dibujadas en los rostros de los más pequeños. Se palpó la ilusión con la que realizaron manualidades, asistieron a las representaciones preparadas por las asociaciones y centros culturales y participaron en actividades refrescantes en las que terminaron empapados de los pies a la cabeza.








