Por Coordinadora de Asociaciones Vecinales de Puente de Vallecas
Puente de Vallecas ha llegado a un límite. No es una consigna. No es un eslogan. Es una realidad social insoportable que se arrastra desde hace demasiados años. Con más de 250.000 vecinas y vecinos, es uno de los distritos más poblados de Madrid y, sin embargo, sigue siendo tratado como un territorio de segunda. La desigualdad no es accidental: es el resultado directo de decisiones políticas reiteradas que han condenado al distrito a soportar los mayores niveles de vulnerabilidad de la ciudad.
Lo decimos alto y claro: Vallekas está harta. Puente de Vallecas es un distrito popular, diverso, integrador, trabajador y castigado por la desigualdad estructural. Más del 12 % de su población es de origen inmigrante, personas que sostienen la economía del barrio y de la ciudad, pero que viven con mayor precariedad, menos recursos y peores servicios.
La renta per cápita, situada en torno a los 15.700 euros, está muy por debajo de la media de Madrid. Esta brecha no es fruto del azar: es la consecuencia de un modelo de ciudad profundamente desequilibrado que expulsa oportunidades del sur y concentra recursos en otros distritos.
Además, lidera los índices de vulnerabilidad social de la capital. No hablamos de casos aislados, hablamos de pobreza estructural, desempleo, precariedad laboral, emergencia habitacional y falta de acceso a derechos básicos.
El fracaso escolar, con tasas cercanas al 23 %, es una de las expresiones más crueles de esta desigualdad. No es un problema de las familias ni del alumnado: es el resultado de una inversión educativa insuficiente y de la dejación de responsabilidades por parte de las administraciones competentes.
La infancia y juventud de Puente de Vallecas también sufren las consecuencias del abandono institucional, pues faltan recursos repartidos por los diversos barrios de apoyo a las entidades socioeducativas que intervienen con esta población tan importante en nuestro distrito. Muchos pequeños contratos a empresas desde Servicios Sociales que se mueven en la precariedad, cambios constantes de personal contratado, desconocimiento y alejamiento de las realidades cotidianas de la infancia y juventud de nuestros barrios.
La falta de un Espacio de Igualdad en un distrito con unos datos alarmantes de violencia de género, que se viene reivindicando desde hace años, es otra muestra palpable del abandono y desprecio ante la realidad de las mujeres en nuestro distrito, reflejo de los discursos y propuestas de la extrema derecha representada en el Ayuntamiento de Madrid.
Inversiones que no compensan décadas de abandono a pesar de los anuncios presupuestarios de los últimos años, la realidad es evidente: no existe un proyecto de transformación real para Puente de Vallecas. Las inversiones han sido dispersas, inconexas y claramente insuficientes para revertir décadas de abandono.
El distrito no necesita maquillaje urbano ni parches presupuestarios. Necesita voluntad política, planificación y justicia territorial; vivienda, sanidad y educación: derechos sistemáticamente vulnerados; y el acceso a la vivienda digna se ha convertido en una quimera para miles de familias. Alquileres abusivos, ausencia de vivienda pública y procesos de expulsión encubierta, viviendas de uso turístico sin ningún tipo de control, están desmantelando nuestros barrios.
La sanidad y la educación públicas, pilares básicos del Estado social, están claramente infra dotadas. Centros saturados, falta de personal y recursos insuficientes son el día a día de un distrito que necesita más, no menos, inversión pública.
En transporte público y movilidad, Puente de Vallecas sufre un déficit histórico en comunicaciones. El transporte público no responde ni a la densidad poblacional ni a las necesidades laborales y educativas del distrito. Esta situación supone una forma más de desigualdad, que limita el acceso al empleo, a la formación y a los servicios del conjunto de la ciudad. Mejorar el transporte público es una obligación, no una concesión.
Desde el movimiento vecinal llevamos años denunciando esta situación. Las asociaciones vecinales y entidades integradas en “Vallekas Está Harta” no solo denunciamos: estamos trabajando activamente para revertir esta realidad. Estamos exigiendo que todas las administraciones públicas se impliquen, no solo el Ayuntamiento de Madrid, sino también la Comunidad de Madrid y el Gobierno de España, a través de la Delegación del Gobierno en Madrid.
Reclamamos de manera inmediata la creación de una mesa de trabajo interadministrativa, con participación real del movimiento vecinal, que permita diseñar, ejecutar y evaluar el Plan Integral que Puente de Vallecas necesita con urgencia. Sin coordinación institucional y sin participación ciudadana, cualquier actuación será insuficiente y condenada al fracaso.
Responsabilidades políticas que no pueden seguir eludiéndose, porque para cambiar esta situación es imprescindible que, en primera instancia, el concejal-presidente del distrito —más ausente que presente— deje de esconderse, asuma sus responsabilidades y se ponga a trabajar en defensa de la ciudadanía de Puente de Vallecas, nos lo debe a los y las vallecanos y vallecanas. No puede seguir actuando como una simple correa de transmisión de las políticas del Ayuntamiento de Madrid, un Ayuntamiento que solo mira al sur cuando necesita ubicar infraestructuras y equipamientos que no se quieren en otros distritos, perpetuando el desequilibrio territorial y el agravio comparativo.
Hacemos un llamamiento a la participación activa de la ciudadanía. Nada de lo anterior será posible sin la implicación directa de la ciudadanía. La historia de Puente de Vallecas demuestra que cada derecho conquistado ha sido fruto de la organización y la lucha vecinal, nunca de la benevolencia institucional.
Por ello, desde la Coordinadora de Asociaciones Vecinales de Puente de Vallecas hacemos un llamamiento claro y firme a la participación activa de vecinos y vecinas a través de las asambleas vecinales, como espacios de debate, organización y decisión colectiva; de la recogida de firmas, como herramienta de expresión democrática del hartazgo de la ciudadanía y visibilización del conflicto; y de las movilizaciones en la calle, que sin duda serán necesarias para que nuestras reivindicaciones sean escuchadas y tomadas en serio.
Puente de Vallecas no puede seguir esperando. La pasividad solo beneficia a quienes han convertido el abandono del distrito en una política estructural. Frente a ello, respondemos con organización, unidad y determinación. Y que nadie se equivoque. La memoria colectiva también llega a las urnas. La ciudadanía de Puente de Vallecas sabrá tener en cuenta quién ha estado del lado del barrio y quién ha mirado hacia otro lado cuando se nos pedía paciencia, mientras se perpetuaban las desigualdades. Este no es un aviso vacío. Es una afirmación democrática. La participación, la movilización y el voto son herramientas legítimas para defender nuestros derechos.
Vallekas está harta. Pero también está organizada, consciente y dispuesta a luchar por un distrito digno, justo y con futuro. Puente de Vallecas no pide favores. Exige igualdad, dignidad y respeto. Exige políticas públicas valientes que eliminen las causas estructurales de la vulnerabilidad social y que refuercen lo público como herramienta de cohesión y justicia social.
Harta de ser ignorada. Harta de ser utilizada. Harta de esperar. Y esta vez no vamos a callar y, no vamos a parar.
La Coordinadora de Asociaciones Vecinales de Puente de Vallecas está compuesta por: AV Pte. Vallecas-San Diego; AV Doña Carlota-Numancia; AV Kasco Viejo-San Diego; AV Fontarron; AV Palomeras Sureste; AV Nuevas Palomeras; AV Palomeras Bajas; AV Los Pinos San Agustín; AV Norte Albufera; AV Alto del Arenal; AV Pozo del Tío Raimundo; AV La Paz de Entrevías y AV La Viña de Entrevías.








