
Por Asociación Kaskoviejo VK
Puente de Vallecas hará justicia. El barrio devolverá el nombre y la dignidad a 15 vecinos deportados a los campos de concentración nazis. El Pleno de la Junta Municipal aprobó a finales de noviembre la colocación de 15 ‘stolpersteine’ (adoquines de la memoria) en el distrito, una iniciativa promovida por la Asociación Kaskoviejo VK, con el apoyo de familiares, vecinos voluntarios, asociaciones históricas y el colectivo Stolpersteine Madrid, para rendir homenaje a vallecanos asesinados en estos lugares de exterminio.
Se trata de un proyecto cargado de profundo significado histórico, fruto de casi dos años de investigación documental, revisando censos, archivos municipales, estatales, militares y europeos, así como registros de los campos de Mauthausen, Gusen, Buchenwald y Sachsenhausen. Este esfuerzo ha permitido identificar los últimos domicilios en el barrio, donde se instalarán los adoquines de la memoria, y reconstruir las historias personales de las víctimas, muchas de ellas desconocidas para el propio vecindario, recuperadas del archivo ‘Vallecanos en Campos Nazis’, que refleja el destino de más de 9.000 españoles republicanos deportados tras la Guerra Civil.
En este proceso colectivo han tenido un papel fundamental la propia asociación, así como los vecinos Luis, Miguel Ángel, Silvia, José María, José Luis e Iván.
El investigador histórico vallecano, Miguel Fernández, subraya que esta iniciativa “genera complicidad entre ciudadanos, pueblos y continentes, alejando la memoria de enfrentamientos políticos y devolviéndola al terreno humano e íntimo de cada vida truncada”.
Vecinos homenajeados
Los 15 vecinos homenajeados serán: Mario de la Calle García (Avenida de la Albufera, 44), José Chaves Ugarte (C/ García Llamas, 3), Esteban Díaz Baides (C/ Mendívil, 7), Julián Fernández López (Prado de Santa Catalina, s/n), Santiago Ferrándiz Maguado (C/ Emilio Raboso, 7), Eleuterio de la Fuente Moreno (C/ Mendívil, 48), Ramón Gallego Alarilla (C/ Manuel Maroto, 4), Domingo García González (C/ Sierra Elvira, 39), Alejo Gutiérrez Sebastián (C/ El Padrino, 1-C), Cecilio López Galeote (C/ Melquíades Biencinto, 31), Rufo López Martín (Avenida de Peña Prieta, 47), Manuel Masía Valdés (C/ Francisco Laguna, 32), Arturo Mera Vives (C/ Ramón Calabuig, 43), Benigno Pompa García (C/ González Soto, 8), y Manuel Salinas Foncillas (C/ Peña Atalaya, 82-84).
Cada uno de ellos representa una biografía arrebatada por la maquinaria de exterminio nazi: jóvenes estudiantes, obreros, ferroviarios, artesanos, albañiles y militantes antifascistas cuyo único “delito” fue defender la legalidad republicana, huir de la represión y acabar atrapados por la expansión militar del III Reich.
Este homenaje es posible gracias a la aportación económica de vecinos, familiares y del equipo de Stolpersteine Madrid (Isabel y Jesús), que han costeado la creación de las piezas y colaborado estrechamente con las asociaciones vallecanas en las tareas de investigación. La Junta Municipal asumirá la parte técnica de la instalación para garantizar la seguridad de la vía pública.
Los ‘stolpersteine’ (piedras de tropiezo), creados por el artista alemán Gunter Demnig y presentes ya en más de 30 países, constituyen una de las mayores iniciativas descentralizadas de memoria del mundo, con más de 70.000 adoquines instalados. En Madrid comenzaron a colocarse en 2019 y ya existen más de un centenar repartidos por los distritos de Centro, Arganzuela, Chamberí, Tetuán, Carabanchel, Latina, Ciudad Lineal o Salamanca. Cada pieza artesanal de latón se instala frente al último domicilio libre de la víctima. En el mismo figura su nombre, fecha de nacimiento, deportación y destino final. En palabras de su creador: “Una piedra, un nombre, una persona”.
Memoria viva para generaciones futuras
Su colocación permitirá desarrollar rutas educativas con colegios e institutos del distrito, impulsar proyectos culturales, visitas guiadas y talleres de memoria, mantener vivo el recuerdo de los vecinos deportados, y fortalecer los valores democráticos frente al odio, el racismo y el negacionismo. Además, el propio creador de los Stolpersteine, Gunter Demnig, ha expresado su intención de viajar personalmente a Puente de Vallecas para colocar alguna de las piedras. Su presencia en las calles del distrito será un gesto de enorme valor simbólico y emocional para las familias y para todo el barrio: una forma de sellar, en primera persona, este acto de justicia histórica.







