Por Asociación Cultural La Kalle
Durante meses, un mapa de Vallecas ha ido llenándose de palabras, recuerdos y sueños. No es un mapa cualquiera. No marca solo calles o plazas, sino también historias, vínculos y deseos. Es el resultado del proceso participativo Ciudad Sur, un proyecto impulsado por Arquitectura Sin Fronteras y Asociación Cultural La Kalle que, a lo largo del último año, ha recorrido el barrio para preguntarse una cuestión sencilla y profunda a la vez: “¿De dónde viene el barrio, cómo se vive Vallecas y cómo queremos que sea en el futuro?”
La propuesta partía de una idea clara: quienes habitan el barrio son quienes mejor lo conocen. Por eso, el proceso se ha construido escuchando muchas voces. Partimos de la juventud, a través de talleres de radio, talleres en centros educativos, en espacios juveniles y grupos informales.
De estas reflexiones hay muchas ideas que se repetían: un fuerte sentimiento de pertenencia al barrio, la importancia de espacios de encuentro y de referencias positivas, falta de recursos, preocupaciones por la desigualdad y la estigmatización del barrio y la expulsión de sus hogares. Estos jóvenes a su vez se han preguntado qué opinaba el resto de vecinas acerca de Vallecas y dibujar juntas una cartografía colectiva del barrio.
En esos mapas han aparecido parques donde se pasa la tarde, calles que guardan recuerdos de infancia, espacios de resistencias o lugares que generan conflicto o preocupación. También han surgido símbolos que forman parte de la identidad vallecana: el Estadio del Rayo, las plazas donde se organizan las fiestas, los murales que cuentan historias del barrio o los espacios donde se tejen redes de apoyo.
Pero Ciudad Sur no se ha limitado a señalar lugares. El proceso ha servido también para hablar de memoria, recordar cómo se ha construido el barrio a lo largo del tiempo y reconocer las luchas vecinales que han dado forma a Vallecas. A partir de ahí, las conversaciones han girado hacia el presente: cómo se vive hoy el barrio, qué desafíos atraviesa y qué realidades marcan la vida cotidiana de quienes lo habitan.
En muchos de estos espacios han sido las personas jóvenes quienes han tomado la palabra, compartiendo su mirada sobre el territorio y reflexionado sobre temas como la convivencia, las desigualdades o el racismo que todavía atraviesa la vida de muchas vecinas. Son prueba viva de que, cuando a la juventud se le dan las oportunidades y los espacios, se comprometen, participan y defienden el barrio.
Un mapa vivo
El resultado de este proceso es un mapa vivo. Un mapa hecho de relatos y de preguntas. Un mapa que, no solo mira al pasado o al presente, sino que también se atreve a imaginar. Porque en los talleres y encuentros se ha dibujado también el Vallecas futuro: un barrio habitable para su gente, más justo, con espacios verdes, cultura y cuidados. Donde volvamos a saludar a nuestras vecinas. Donde todas cuidemos de los peques que juegan en el parque. Donde nada ni nadie sea expulsado.
Más que un proyecto puntual, Ciudad Sur ha sido una invitación a mirar el barrio con otros ojos. A detenerse, escuchar y reconocer que cada calle, cada plaza y cada portal guarda historias que merecen ser contadas.
Al final, la cartografía que deja este proceso no es solo un mapa del territorio. Es, sobre todo, un mapa de su gente. Y lo podréis disfrutar en las exposiciones itinerantes que se realizarán en La Casa de las Mujeres, en el Centro Juvenil El Sitio de mi Recreo, en El Espacio, en la Asociación Vecinal Palomeras Bajas y en la Asociación Cultural La Kalle.








