Por Adrián Robledo/ I. Mendi
Mañana aciaga para el derecho a la vivienda en nuestra región la del miércoles 23 de septiembre. A pesar del respaldo vecinal y de la intensa movilización social y sindical para impedirlos, fueron ejecutados casi al mismo tiempo los desahucios de Mari Carmen, una vecina de Retiro de 87 años, y el de David y su hijo, residentes en el Ensanche de Vallecas. Decenas de furgonetas de la Policía Nacional y Municipal se personaron en sus domicilios casi de madrugada para acordonar la zona y garantizar los desalojos. En el primero de los casos, se produjeron varias cargas policiales, mientras que en el segundo no hubo incidentes más allá del enfrentamiento de algunos de los asistentes con la portavoz del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, que se desplazó al lugar a mostrar su apoyo al afectado.
Mari Carmen, de 87 años de edad, vivía en el número 46 de la calle de Alcalde Sáinz de Baranda desde hace 70 años. Sus padres y ella llegaron a la vivienda en calidad de inquilinos en 1956. El fondo Urbagestión Desarrollo e Inmuebles compró el piso en 2018, exigiendo una renta de unos 1.650 euros mensuales, una cantidad que supera ampliamente los 1.350 euros de pensión que percibe cada mes.
El Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid organizó el 22 de septiembre un acto junto a la casa de Mari Carmen, en el que participaron algunas de las principales personalidades del mundo de la cultura. Comenzó con unas palabras de Mari Carmen, quien agradeció el apoyo y la compañía de los asistentes y, en especial, de los miembros del sindicato.
Alicia del Río, una de las integrantes del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, denunció que las leyes vigentes en España permiten desahucios como el de Mari Carmen. «Todo el sistema judicial y policial está al servicio para que mañana echen a esta anciana de su casa y para que Urbagestión pueda poner esta casa más cara», señaló.
Además de cargar contra el Gobierno de Ayuso por «vender nuestras casas al mejor postor», del Río recalcó la inacción del Ministerio de Vivienda, dirigido por Isabel Rodríguez. «¿Dónde está el Real Decreto que anunciaban en verano para mejorar la vida de las inquilinas y que, con una cláusula, hubiera paralizado este desahucio?», preguntó con indignación.

Por su parte, la cantante Ana Belén recitó el poema ‘Desahucio’, de Rafael Alberti, y los actores Juan Diego Botto y Carlos Bardem reivindicaron la necesidad de la organización popular. «Tenemos que recuperar nuestras ciudades, nuestro barrio, nuestro país, porque lo están malvendiendo a especuladores», apuntó Carlos Bardem.
El actor Juan Diego Botto hizo alusión al artículo 47 de la Constitución española, que defiende el derecho de los españoles a una vivienda y obliga a los poderes públicos a regular el suelo en beneficio del interés general e impidiendo la especulación. «El Gobierno municipal, autonómico y central han fallado a la Constitución; esto quiere decir que han fallado a los ciudadanos y ciudadanas que habitamos este país», recalcó.
Alrededor de 300 personas durmieron junto al portal de Mari Carmen para impedir el desahucio previsto para la mañana siguiente. A las 6:00 h, se activó el dispositivo policial y los activistas organizaron una cadena humana para evitar que la policía accediera al interior del edificio.
Una escritora anónima se ofreció a pagar la diferencia derivada de la subida del alquiler, pero la propietaria, Urbagestión, no estaba dispuesta a negociar pese a los intentos de Beatriz Duro, la abogada de Mari Carmen.
Algunos miembros del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid permanecieron en los rellanos y en el interior del piso de Mari Carmen. Las fuerzas policiales lanzaron cargas policiales y utilizaron gases lacrimógenos contra los activistas. A las 13 horas, Mari Carmen salió de su casa en camilla y fue trasladada al Hospital Universitario Gregorio Marañón debido a su delicado estado de salud.
Ensanche de Vallecas
No muy lejos de allí, en la calle de Mazaterón, en el Ensanche de Vallecas, se volvió a vivir el drama de los desahucios. David y su hijo, una de las más de 500 familias de tres promociones de la Obra Social de La Caixa de Madrid – Vallecas, Vicálvaro y Pinto –vendidas a los fondos buitre Farley ITG SL y Mosaic Propco SL, se quedaron en la calle al no poder ni tan siquiera negociar a última hora con la comisión judicial. Sus vecinos le mostraron su apoyo desde primera hora de la mañana coreando frente a su vivienda eslóganes del tipo ‘David no estás solo, estamos contigo’, ‘La ley de vivienda es una mierda’, ‘Caixa culpable, gobierno responsable’, ‘Gobierno progresista hipócrita y rentista’, ‘El barrio no se vende se defiende’, ‘Medidas sociales, no policiales’ o ‘No toleramos ni un desahucio más’.

“Es una pena perder mi casa después de 20 años”, comentó David, con lágrimas en los ojos. “Ver como un fondo extranjero, que no tiene representación en España, ejecuta así, y sin más. No hay palabras. Esto se tiene que parar, porque esto destroza vidas. Hay que agarrase a lo que se tiene, agarrarse a la vida. Esta noche la pasaré en la casa de mi vecina Mercedes. Tengo la posibilidad de quedarme en algún sitio e iremos buscando donde quedarnos. Esto es un símbolo de la codicia y de la avaricia de esta sociedad, aplaudida por mucha gente. De peores hemos salido”, comentó.
Además, no dudó en asegurar que “el alquiler es uno de los puntos débiles de la democracia”. “Uno de ellos. Un cambio de dueño, un final de contrato, un cambio normativo y te puedes ver en esta situación. No tienes por qué ser vulnerable. Con estas circunstancias todos los somos, unos más que otros. Esto hay que cambiarlo y hay que pararlo, con medidas reales, efectivas que eviten la especulación y que viviendas sociales pasen a manos de especuladores”, argumentó.
Concentración frente al ático de Chamberí
Cerca de 10.000 personas, según datos de la Delegación de Gobierno, se concentraron el mismo día por la tarde frente al ático de Chamberí, que adquirió la Comunidad de Madrid, al grito de «vergüenza», «fuera fondos buitre», «el ático para Maricarmen» y «Ayuso dimisión», tras el desahucio de la vecina del distrito de Retiro.
Desde las 18:30 horas, se fueron acercando al paseo General Martínez Campos una multitud de personas tras la convocatoria organizada por el Sindicato de Inquilinas.
Los manifestantes cortaron la calle con pancartas en las que se podía leer «fondos buitres fuera de nuestras ciudades» y megáfonos al grito de «Maricarmen no estás sola». Además, lanzaron bengalas y humo con los colores rojo y amarillo.








